
¿Alguna vez te has sentido tentado a pensar que tu vida no importa? ¿O que Dios da grandes misiones a otros, pero no a ti?
Déjame decirte algo: ¡eso no puede estar más lejos de la verdad!
No importa quién seas, tu vida tiene santidad. En otras palabras, estás apartado—dedicado para un propósito especial. Aquí tienes tres razones que da la Biblia de por qué toda vida humana—incluyendo la tuya—es sagrada:
Primero, Dios te creó a su imagen. Génesis 1:27 dice: “Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó” (NTV). Eso te diferencia del resto de la creación. Las vacas, cabras, patos y ranas no fueron creados a imagen de Dios. Pero los seres humanos sí. Por eso puedes elegir entre el bien y el mal, hablar con Dios en oración y crear cosas.
El Salmo 8:5 dice: “Sin embargo, los hiciste [a los seres humanos] un poco menor que Dios y los coronaste de gloria y honor” (NTV). Como fuimos hechos a su imagen, Dios nos dio una posición especial dentro de su creación.
Segundo, Dios planeó tu vida antes de que nacieras. Dios le dijo a Jeremías: “Antes de que yo te formara en el vientre de tu madre, ya te conocía. Antes de que nacieras, ya te había elegido para que fueras un profeta para las naciones” (Jeremías 1:5 PDT). Antes de que tomaras tu primer aliento, Dios ya te conocía y tenía un propósito para tu vida.
Hay ejemplos en toda la Escritura de cómo Dios actuó en la vida de personas incluso antes de que nacieran. Juan el Bautista fue lleno del Espíritu en el vientre, e Isaías dijo: “Antes de que yo naciera, el SEÑOR me llamó. Me puso mi nombre cuando yo todavía estaba en el vientre de mi madre” (Isaías 49:1 PDT). Lo mismo es cierto para ti—Dios planeó tu vida y te dio un propósito antes de nacer.
Tercero, Dios te creó para su placer. La Biblia dice: “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (Apocalipsis 4:11 RVR1960). Dios hizo todo lo que te rodea para disfrutarlo. Eso incluye árboles, atardeceres, cascadas—¡y a ti! No estás aquí por casualidad. Dios te puso en este planeta porque quiere amarte, disfrutar de ti—¡y quiere que tú también aprendas a disfrutar de Él!
Así que la próxima vez que la duda se asome y te sientas tentado a pensar que tu vida no importa o que no tiene propósito, aférrate a esta promesa: ¡Dios te apartó para un propósito especial desde antes de que nacieras! Te hizo a su imagen, planeó cada día de tu vida y te creó para su placer.
Amigo, tu vida tiene santidad y un profundo significado. Me encantaría saber cómo Dios está usando esa verdad—y el ministerio Esperanza Diaria—para hacer una diferencia increíble en tu vida. Es una alegría y un aliento cada vez que alguien nos escribe. Así que, por favor, tómate un momento para enviarme un correo a Esperanza@PastorRick.com. ¡Siempre me alegra saber de ti!
Pastor Rick
