

“Quítenle el dinero a este siervo y dénselo al que tiene las diez bolsas de plata. A los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más y tendrán en abundancia; pero a los que no hacen nada se les quitará aun lo poco que tienen”. Mateo 25:28-29 (NTV)
¿Qué evita que invirtamos nuestras vidas? ¿Qué evita que nos movamos hacia la libertad financiera? Te diré lo que es: temor.
En la Biblia puedes encontrar los principios financieros que Dios garantiza. Dios promete que si los cumples, serás bendecido. Pero requieren de fe, y eso atemoriza a muchas personas. Tienen temor de hacer las cosas a la manera de Dios.
Muchos tipos de temores pueden detenerte. Uno de ellos es la duda de uno mismo. Has fallado en el pasado, así que nunca quieres volver a intentarlo. Pero solo porque tú fallaste no significa que te rindas. Todos fallan. ¡Es la única manera de aprender lo que sí funciona! Dios usa a personas comunes que siguen intentando en lugar de rendirse.
Hubo dos discípulos que negaron a Jesús antes de su crucifixión: Judas y Pedro. Ellos cometieron el mismo pecado, pero la diferencia fue la forma en la que cada uno reaccionó a su falta. Judas sintió una gran lástima, se deprimió y se quitó la vida.
Pedro, sin embargo, se dio cuenta de que lo que había hecho estaba mal, así que oró y se arrepintió y pidió el perdón de Dios. Entonces Jesús eligió que Pedro predicara en el Pentecostés, y 3000 personas fueron salvas el primer día. Jesús eligió construir la iglesia sobre el más grande error de todos.
¡Qué gran Dios! Él no escogió a una super estrella. Él eligió al tipo que había cometido el error más grande.
Es posible que te hayas equivocado seriamente en tus finanzas en el pasado. Pero no importa dónde has estado. Lo que importa es la dirección hacia donde tus pies se dirigen ahora.
En la parábola de los talentos en Mateo 25, un hombre rico confió su dinero a sus sirvientes antes de salir para un largo viaje. Cuando regresó, les pidió cuentas. De los tres, dos de ellos duplicaron el dinero del amo, pero el tercero tuvo temor y escondió su porción en lugar de trabajarla e invertirla. Su temor decepcionó y enojó a su amo, quien dijo: “Quítenle el dinero a este siervo y dénselo al que tiene las diez bolsas de plata” Mateo 25:28 (NTV). El amo le quitó todo lo que se le había dado al sirviente.
El temor a menudo aparece cuando intentamos hacer las cosas a la manera de Dios. Satanás intentará que ignores los principios de Dios para la administración del dinero haciéndote temer al fracaso o te hará dudar de tu capacidad para ser un buen mayordomo del dinero de Dios.
Pero si vas a tener éxito en la vida, debes enfrentarte a tus temores. ¡Tienes que hacer la única cosa que más temes!
Cuando avanzas con fe y sigues los mandatos de Dios para la paz financiera, experimentarás la bendición de Dios y aún más recursos y responsabilidad.
“A los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más y tendrán en abundancia; pero a los que no hacen nada se les quitará aun lo poco que tienen” Mateo 25:29 (NTV).
¿Qué falla financiera de tu pasado ha evitado que te muevas hacia los principios financieros bíblicos de Dios para tu vida?
¿Oras que Dios te dé más responsabilidades financieras como mayordomo de su dinero? ¿Por qué? ¿Por qué no?
¿Qué parte de manejar el dinero a la manera de Dios te hace tener temor de ser obediente? Habla con Dios acerca de esos temores hoy.
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